¿POR QUÉ DAS Y NO RECIBES?

*¿POR QUÉ DAS Y NO RECIBES?*
REVISA TUS NECESIDADES
¿Cuántas personas conoces que se lamentan de dar y de casi nunca recibir una pequeña parte de lo que entregan? El origen de estas pautas se remonta a la infancia y a la necesidad de recibir aprobación, cariño, reconocimiento, en el fondo de sentirse y saberse queridos.
Sin embargo, puedes observar que cuanto más complaciente eres, cuanto más tratas de cuidar, de motivar, de proteger, menos amor y gratitud recibes. De hecho, el proceso suele ser proporcionalmente inverso. ¿A qué se debe eso, es mejor no amar?
El amor, como con todo, debe entregarse a quien lo merece y a quien lo va a valorar. Si no es el caso, ese amor que tienes entrégatelo a ti, pero no lo desperdicies con quien elige sentirse superior haciéndote sentir débil por tu necesidad de dar. Y este el punto importante en el que quiero centrar esta reflexión: en la necesidad de dar.
El que entrega, entrega y entrega, lo hace para cubrir una necesidad de reconocimiento y de amor que tiene, y espera que dando en algún momento recibirá y así podrá ser feliz pues creerá que su vida tiene un sentido.
La frase: «LO QUE DAS ES LO QUE RECIBES», siempre es cierta. Si tú consideras que estás dando mucho y no recibes nada o muy poco, es que algo estás haciendo mal y lo que haces mal es justamente sentir la carencia, la necesidad, la escasez. Implorando amor a base de dar hasta tu último aliento, el mensaje que estás enviando es: «lléname, estoy vacío, necesito que me quieras para sentirme alguien».
*Lógicamente lo que recibirás es más necesidad,* pues la otra persona se crece ante tu debilidad y lo que lograrás es que abuse de ti y hasta puede ocurrir que te desprecie, lo que está claro es que con esta actitud NUNCA te amará, NUNCA recibirás lo que ansías. Te esforzarás por dar más y cada vez te considerarán menos, incluso sentirás que casi se te exige dar. *Cuando el amor y la entrega son auténticos es cuando no hay necesidades por tanto das a quien más lo merece y menos lo necesita, porque quien lo amerita es que ha hecho algo para ello,* se revisa y trata de ser más persona cada día, mientras que quien lo necesita no es capaz o no quiere hacer nada por sí mismo, por crecer, por cambiar, tan solo se queja y va de víctima esperando que otros le den lo que él no hace nada por ganar.
Si das y no recibes comprueba a quién estás dando, cómo lo estás haciendo y cuál es tu finalidad oculta en esos actos aparentemente bondadosos. Ponte a salvo e imponte los límites necesarios para no entregar un amor que en el fondo lo que necesita es saciar unas necesidades.
Por otro lado, revisa tu actitud ante el hecho de pedir, porque si no pides y esperas, puede que permanezcas toda la vida esperando. El otro no tiene una bola de cristal para saber lo que precisas. Si tienes necesidades muéstralas y evalúa la respuesta del otro, pero no pretendas que entienda tu mensaje disfrazado de entrega incondicional.
Recuerda que: necesidad = escasez = carencia es lo mismo.
Para que llegue la abundancia a tu vida en cualquier área debes estar liberado de tener necesidades. Eso es ser autónomo y libre.